domingo, 21 de enero de 2007

De obras

He construido en mi mente un rincón oscuro donde pensar en ti, a solas. Aquí el tiempo hace mucho que se ha detenido y sopla un viento suave y suena un murmullo ligero al fondo, que casi me adormece. A veces salgo de aquí, sin esfuerzo, dejando que la vida me atraviese, recuperando el tiempo que perderé más tarde pensando en ti. Quiero que este rato sea diferente cada vez y pasar más tiempo sintiendo que corriendo. Pero otras veces no quiero que me hablen, quiero quedarme quieta y sola aquí, donde estoy ahora; en este lugar en el que tantas veces he llorado. Parece que vuelven a llamar a la puerta; nuevos inquilinos quieren pasar aquí adentro, me abrigaré y otra vez saldré a cabalgar el mundo. Es tiempo de una pequeña mudanza.

Zapaticos (recuperado)

Me doy la vuelta y de nuevo dejo allí los zapatos, en ese rincón reservado para mí de tu cuarto. Y cuando te levantas por la mañana, aunque no esté acostada a tu lado, sabes que sigo allí (seguramente preparando café) o volveré de nuevo a tu lado pocas horas después; porque a los pies de tu cama estarán los zapatos que tengo para quedarme a dormir.
Y aunque pasen los días y sigas con tu vida de siempre, sabes que estaré allí cuando quieras, sólo con llamarme. Que mis zapatos descansando en tu cuarto son la prueba de que no me alejaré hagas lo que hagas. Que cederé a todos y cada uno de tus deseos, jugaré cuando queiras jugar y creeré las palabras que me digas. Y cada noche mis zapatos correrán de nuevo a su rincón, para que sepas que estaré junto a ti.
Pero algún día al despertar, te darás cuenta de que ya no están allí. Que el rincón está sólo y vacio. Porque son mis zapatos de quedarse a dormir, pero también de salir corriendo.

Sólo quiero que me toques (recuperado)

Sólo quiero que me toques.
No sé si me entiendes. Puede que alguna vez los días vuelvan a terminar por la mañana. Pero ahora sólo quiero que me toques.
No, sé perfectamente que no lo entiendes. Lo sé.
El insomnio vuelve a ganar poco a poco terreno, y no quiero dormir, no quiero cerrar los ojos, no quiero sueños llenos de irrealidades. Sólo quiero que me toques.
No estoy pidiendo ni tus besos, ni tu amor, sólo un leve contacto, un roce que me evoque tu libertad y la libertad que yo tenía y que ahora anda perdida porque no sabe que rumbo seguir.
No lo entiendes. Sólo quiero saber que eres real.
Sólo quiero que me toques, y después la calma.

sábado, 20 de enero de 2007

Paradoja

Yo juego a la bosa, me gusta jugar a la bolsa. Lo hago (como dice la canción) porque me gusta y porque me divierte... es mi dinero y puedo hacer con él lo que me de la gana. Pero no me pidas que juege con el tuyo, porque no me voy a atrever; si gano, muy bien; pero si pierdo (por mucho que me digas) me voy a sentir fatal.
Sin embargo, si fuese agente de bolsa las cosas serían de otra manera: me importaría un pimiento ganar o perder tu dinero, y además, hiciese lo que hiciese tú me pagarías por ello.
No lo entiendo ¿ahora lo que se paga es la indiferencia hacia las personas?

lunes, 15 de enero de 2007

Últimamente se me va mucho la pinza

El saber no ocupa lugar; y yo he decidido aprender japones, sí japones, que pasa? No era suficiente intentar entender el alemán. Lo de poner cara de japonesa lo llevo un poco mal; porque desde pequeña he sabido achinar los ojos, pero no ponerlos en japonés.
Pero mi problema es que no tengo tiempo y además el reloj va a un ritmo y mi cabeza últimamente corre mucho más deprisa; las ideas se agolpan y se pelean unas con otras por salir adelante. Y eso no me gusta, no quiero frenar lo que pueda salir de aquí dentro. Y como buena aragonesa soy cabezuda (a la par que cabezona, o era al revés?) y, a parte de que vivo sin vivir en mi (como Santa Teresa de Jesús) poquico a poquico voy organizando ideas y encontrando soluciones y parches para este caos mental que mora en mi cabeza (aunque en el fondo creo que no quiero que nunca se ponga orden y siga corriendo y volando y llevándome siempre por caminos insospechados).
La última solución que he hallado ha sido combinar mis ansias de aprender japones con la curiosidad por la publicidad: qué mejor forma que leer anuncios en japonés, explicados y con ejemplos de pronunciación. Así da gusto.

domingo, 14 de enero de 2007

Anoche tuve un sueño

Anoche soñé que volvias, que te acercabas; pero no llegabas. Te quedabas allí, al alcance de mi mano; sólo estirar los dedos y rozarte, muy suave. Una mirada y detrás una caricia, casi insconciente. Soñé qeu te quedabas y yo volaba sin alas.

jueves, 11 de enero de 2007

Gloria Fuertes

¿Cuáles son buenas mascotas?
Una buena mascota puede ser:
un amigo que nos quiera,
un búho,
un elefante,
un rabo de conejo,
una rana, un guisante,
una joya.
Cada cual escoge su mascota.

¿Por qué llora el cielo?
Porque las nubes no le dejan ver el suelo

¿Cuántas clases de regalos hay?
Hay regalos caros, regalos humildes,
y hay regalos de lujo,
que no hay dinero para pagarlos:
regalar una sonrisa,
regalar un beso,
regalar un apretón de manos,
regalar una amistad.
Éstos son los mejores regalos
que podemos dar.
¡De lujo!

lunes, 8 de enero de 2007

Anatomía de Grey

Hoy he ido al médico. Este que tengo para la rodilla es muy majo; parece que sabe lo que dice y tenemos conversaciones completamente subrealistas tipo House (no es culpa suya ni mía; es que los dos somos así). Pero normalmente, mi experiencia médico-paciente es bastante catastrófica.
Yo he ido al médico y tras esperar bastante rato (no sé porque narices citan a 5 personas a la misma hora), me he sentado en una silla, como quien va a una entrevista de trabajo, frente al señor/a de bata blanca y he soltado mi monólogo acerca de lo que me ocurre. Entonces, algunos médicos se acercaban a mirarme y oscultarme, otros simplemente me han echado vistazo de arriba abajo con mirada suspicaz como quien está evaluando las reses de ganado para comprar y luego ha soltado su propio monólogo que nada tenía que ver con lo que yo le había dicho (aunque prefiero eso al que toda la respuesta que me dio es que a sus 70 años el también tenía dolores).
Pero lo que más me traumatiza es lo de urgencias. Llegas allí y esperas (aquí lo de esperar me parece perfectamente comprensible), tras mucho esperar te atienden y te mandan a casa igual que estabas, (bueno, igual un poquito más harta).
Pero la culpa de todo esto la tiene la televisión: yo veo Hospital Central y mi ansiada Anatomía de Grey (por favor, vuelve pronto), con todos sus aparatos y sus medios, grandes, espaciosas y modernas instalaciones... y, claro, luego llegas a la vida real y pasa lo que pasa; ni los médicos se están dando el lote entre ellos y por mucho que lo busques el doctor caliente no aparece por ningún lado.
Me estoy planteando hacer una sugerencia al Ministerio de Sanidad: ya que soy yo quien paga el sueldo de mi médico podría cumplir unos réquisitos mínimos (moreno, 1.80...)
Me parece que ya me estoy pasando un poco: QUE CONSTE QUE VALORO MUCHO EL TRABAJO Y EL ESFUERZO DE LOS MÉDICOS, pero es que los hospitales son sitios que me dan mal fario y siempre me cruzo un poquito cuando salgo de allí.
Pero reconocerlo, cuando vais allí esperáis Anatomía de Grey a la española, verdad que sí? El problema es que Anatomía de Grey a la española se parece demasiado a Torrente (lo digo por lo subrealista y caótico, que no se ofenda nadie, por favor).

sábado, 6 de enero de 2007

Hoy he visto

Hoy he visto muchas cosas. He visto ojillos de ilusión que se hacían grandes por momentos, sonrisas nerviosas y sorprendidas. He visto aprender y jugar con lo más insospechado. He visto las ganas, la impaciencia y la felicidad todo en un momento.
Pero sobretodo, por fin he visto el contenido de la caja de Amaral, disfrutar de nuevo de todos los Cd's (que ya los tenía pero me da igual), oir sus canciones y rememorar con el dvd los conciertos. Tanta fuerza y energía y sin perder voz ni entonación, simplemente increíble.
Esta cajita me hará un poco más soportable la espera a vuestro próximo disco (finales de este año o principios del siguiente).
Y a vuestro próximo concierto en vivo y en directo. Sentir las canciones como hasta ahora, los pelos de punta y la emoción a flor de piel...
Gracias por vuestra energía y por las letras de vuestras canciones, que tantas cosas encierran.
Vuestro nuevo disco y vuestra nueva gira serán para mí el mejor regalo de reyes.