lunes, 3 de diciembre de 2007

Ni los ojos miran, ni ven, ni ven, ni reaccionan las pupilas. Ya no queda nada.
Sin ganas, pero con ganas de tenerlas.

Por fín las cosas están claras y esto ha tenido muchos resultados de los cuales uno resume todos los demás:
- me siento frustrada una media de 3,2 veces por hora

4 comentarios:

Javier Cid dijo...

Vaya... lamento que te sientas así
No puedo más que enviarte un fortísimo beso y un abrazo de ánimo.
Besicos.

Iván dijo...

Quizá pidas demasiado de ti misma. Prueba a rebajar las metas e irlas ampliando conforme consigas las primeras.La mejor manera de vencer a la frustración es con una verdadera motivación.
Ánimo!

Gatamagenta dijo...

La realidad es un duro muro de hormigón. Intentar traspasarlo duele, pero más duele creer que nunca podremos traspasarlo. ¿Pero que pasaría si un día se abriese un resquicio por el que pasara la luz? Creo que no debes dejar de intentar derribarlo. Al final, caerá.

Evarraquel dijo...

El año 2008 será tu año, ya lo verás.
Un beso